Los Roques de Anaga son unos de los monumentos naturales más emblemáticos de la isla de Tenerife (Islas Canarias, España), se encuentran en la parte noreste de la isla. Pertenecientes al municipio de Santa Cruz de Tenerife, forman parte del Parque rural de Anaga. Integran asimismo la red europea Natura 2000. Están cosiderados el símbolo natural de Anaga, conjuntamente con el Castillo de San Andrés que es el símbolo arquitectónico.
DESCRIPCIÓN
Se trata de dos islotes de 10 hectáreas de superficie, el de fuera y el de dentro, este último unido a Tenerife por una lengua de arena visible durante la marea baja. El Roque de Dentro es el más grande, existiendo en su cumbre un bosque de dragos. En el Roque de Fuera habita una colonia de lagartos gigantes y los dos atesoran varios endemismos de flora. También han sido catalogados como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).
El Roque de Fuera, más pequeño que su hermano, está a unos 800 metros del Roque de Dentro, un islote que, durante la bajamar, queda unido a Tenerife por un estrecho pasillo de arena y piedras. Los Roques, son dos maravillas naturales que asocian riqueza natural, interés geológico y paisajístico. Pero también son los protagonistas de cientos de historias de las gentes de la mar. Un lugar ideal para pescar, pero también un peligroso punto para la navegación debido a las corrientes marinas y a los bajíos: destaca especialmente la Baja de la Palometa, una formación rocosa sumergida que ha provocado varios naufragios. Pero lejos de esta visión trágica, los Roques de Anaga presentan una de las estampas más bellas de la isla.
Otro de los atractivos de esta zona privilegiada de la cosa tinerfeña es que ofrece un buen conjunto de zonas de buceo de grandes posibilidades. La propia configuración geológica de esta zona de la isla, con acantilados de basalto que se hunden en el mar alcanzando grandes profundidades en escasa distancia, convierten al área de los Roques de Anaga en zonas de avistamiento de especies pelágicas siendo comunes los tiburones y los cetáceos. Ambos roques sirven también de lugar de anidación para varias especies de aves marinas.