Basandose en imagenes de archivo reales sacadas de contexto, y mezclando habilmente datos verdaderos y falsos, el documental analiza en clave parodica la posibilidad de que Richard Nixon, presidente de Estados Unidos en 1969, hubiese urdido una compleja trama para hacer creer a todo el mundo que la nave tripulada Apollo 11 habia aterrizado en la Luna. El argumento del programa se hace creible en un principio, ciertamente respaldado por la credibilidad de la productora, ARTE France, y el aspecto de documental bien realizado que ofrece. Ademas, cuenta con los testimonios de, entre otros, Donald Rumsfeld, ex-secretario de Defensa de Estados Unidos; Henry Kissinger, ex-secretario de Estado de EEUU; Richard Helms, ex-director de la CIA; la viuda de Stanley Kubrick, cineasta que presuntamente habria rodado las falsas tomas lunares; el astronauta Edwin Aldrin, su mujer y otros trabajadores de la NASA. Todas estas personas al parecer no eran conscientes de la naturaleza del documental, y sus testimonios estan sacados de contexto, como admite el director, William Karel. El resto es solo parte de un guion inventado, como queda claro al final del documental, momento en el que se ofrecen las tomas falsas de los participantes, en las que se les ve leyendo el guion previsto, riendo y equivocandose.